miércoles, 26 de noviembre de 2008
Contra la violencia de género, la lucha debe ser obrera y diaria.



Hoy nos encontramos ante una fecha marcada en el calendario como el día en contra de la violencia de género. Hoy políticos se hacen la foto durante un minuto de silencio o inaugurando un nuevo monumento dándole bombo al oportunismo electoral.



El 25 de noviembre se señaló así en recuerdo de las hermanas Mirabel, tres activistas políticas, compañeras dominicanas que fueron brutalmente asesinadas hace 48 años a manos de la policía secreta de la dictadura de Trujillo. Fueron mujeres que murieron luchando, como miles que mueren día a día siendo torturadas y maltratadas. Pero quien mató y sigue matando a esas mujeres no son sólo los golpes de sus maridos, ni las violaciones de un desconocido, sino que cada voz que calla y permite aporta su grano de arena a esos crímenes. Por ellos queremos hacer una profunda crítica a la hipocresía de las instituciones que ofrecen ayudas mínimas limpiándose las manos del problema, instituciones que dan cabida a esas órdenes de alejamiento de las que sólo resultan multas administrativas, que ofrecen un teléfono contra el maltrato que aparece reflejado en las facturas telefónicas y un sin fin de negligencias plasmadas en los centros para mujeres maltratadas (los cuales tienen un 80% de fracaso). También es importante señalar la necesidad de denunciar las violaciones y vejaciones sexuales empleadas en la tortura. Además de cualquier abuso físico y psicológico al que está expuesta cualquier persona, la mujer sufre una herramienta más de sometimiento y humillación.



No queda claro en el término violencia de género si está referido únicamente a las mujeres, nosotras/os queremos señalar que nos oponemos ante cualquier violencia que se ejerza de forma discriminatoria por razón de sexo, tanto hacia hombres como hacia mujeres. En esta sociedad patriarcal mantenida por el capitalismo, es patente la presencia de los roles de dominación masculina y sumisión femenina, lo cual propicia la violencia machista.



Por ello queremos resaltar todas las personas responsables, puesto que no son solo culpables quienes levantan la mano ante el sexo opuesto, esto es sólo el resultado más visible y no silenciable de un entramado mucho más complejo. De una educación sexista y sectorial inculcada a las/los niñas/os desde su más tierna infancia, que observan continuamente las desigualdades en su propia casa de forma natural, donde él es quien “lleva los pantalones”, quien grita mientras ella agacha la cabeza, es la normalización de una violencia en el propio seno familiar. Quienes aboguen por una educación sexista o simplemente no luchen por los cambios necesarios están propiciando la violencia de género, los jueces con sus sentencias, las instituciones con su silencio, el sistema educativo con su sexismo, el bombardeo mediático constante con los estereotipos de hombre y mujer y una cadena interminable de pequeños detalles cotidianos. Y todas las personas que se escandalizan ante una muerte, pero callan ante cada pequeño gesto de opresión.



Para acabar con la violencia de género no solo necesitamos centros para mujeres maltratadas dignos, jueces/zas "buenos/as" (no hay juicio justo en un sistema capitalista), o condenar a quienes agreden a su pareja; esto serían sólo medidas superficiales; para frenar la violencia sexista primero hemos de acabar con la propia discriminación, con la opresión capitalista y sexista, desde nuestra clase obrera.



NINGUNA AGRESIÓN SIN RESPUESTA

FRENTE A LA VIOLENCIA MACHISTA, AUTODEFENSA FEMINISTA

ANTICAPITALISMO IMPLICA ANTISEXISMO




TRECE ROSAS

Tags: anticapitalismo, antisexismo, antifascismo, 13rosas, violencia

Publicado por BAF_ZGZ @ 12:44  | Información
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